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9 de noviembre de 2010

Frío


Erectos por el frío mis pezones al aire te reclaman

...murmullo de escarcha entre la ropa que cae...

El viento pelea con tu cuerpo por mi abrigo

...calor que despierta en mis entrañas...

Enfrento desnuda el invierno anticipado

...cubierta por tu piel me escudo de la helada...

Alimenta mi fuego, avívalo sin prisa

...hagamos una brasa viva de caricias...

Sonrojemos la noche al tacto de los labios

...transmutemos de lo prohibido las raíces...


4 de marzo de 2009

Soñé


Anoche soñé que me contabas las arrugas, que te deslizabas entre ellas como tus espermatozoides en mis entrañas, ágil y diestro. Recorrías todas las ondulaciones de mi piel, atisbabas el abismo infinito al que en más de una ocasión te has dejado ir. Rozabas con tu lengua de miel las cumbres de mis pezones y te perdías en las hendiduras volátiles del cuello... Yo flotaba en la mansedumbre del ensueño, de cara al Sol, suspendida en lo etéreo del instante. Quise ser la brújula que guía y alargué mi mano para comprobar tu virilidad erguida. Deseo que levanta su mástil impoluto, fantasías que se multiplican en diálogo generoso con mi boca. Vencíamos resistencias mutuas, y en el suave forcejeo se abrieron por completo mis capullos. Pétalos al rojo vivo, alebrestados, cálida guarida para tu mano fría... Anoche soñé que te soñaba...

13 de diciembre de 2008

Cómplice


Bajo la mirada cómplice de la luna llena, danzamos por nonésima vez el ritual amatorio a que nos invoca cada noche. No es la primera ocasión en que asiste puntual a nuestra cita, pero ahora la sentí más dispuesta a trascender su estatus de testigo, para ser partícipe de la ofrenda al amor de nuestros cuerpos. Descorrió el manto nocturno osada y sin recato, imponiendo su reinado a cualquier astro. Encendió la noche con su estela para evitar confundirse en las siluetas. Se coló por todos los resquicios, impaciente, sin tacto y vencedora del espacio. No hubo manera de guarecernos de ella: doble desnudez a su acecho brillaba. En tus ojos, como espejo mostraba las transformaciones sutiles del encanto. La sentí penetrar en mí, ávida de un impulso carnal que la confirmara plena en su unidad de seda. Deseosas de ti, ambas nos escabullíamos por tus brazos dejando una estela titilante de estrellas... El éxtasis nos encontró con ella en tu regazo. Enigma lunar, te desentrañaré a bocanadas sin descanso, escurrirá tu jugo de mi boca y una frase no antes revelada nos será dicha. El día traerá la fecha prometida y en ti la noche ya no tendrá cabida.